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No tiene el encuadre perfecto, quizás los entendidos del tema le podrán sacar unos cuantos fallos pero esta fotografía tiene una vitalidad indescriptible. Se tomó, precisamente, un 15 de mayo.

La librería con más encanto de Madrid

La Historia Interminable o la Sombra del Viento, ambas tienen en com√ļn un elemento notable. La primera es una pel√≠cula que todos disfrutamos durante nuestra infancia, la segunda, una novela actual que ha marcado un hito en la literatura moderna espa√Īola. Las dos con un nexo, la presencia de un elemento que nos abre las puertas a la fantas√≠a, a lo desconocido…las librer√≠as.

En Madrid las grandes librer√≠as han ido terminando con esos peque√Īos comercios de sabor a√Īejo, de estanter√≠as repletas de vol√ļmenes descatalogados, donde la anarqu√≠a del lugar s√≥lo encuentra fin en la cabeza de sus tenderos. Pero todav√≠a podemos encontrar un lugar donde √©sto sucede, un sitio √ļnico y brujo, la Librer√≠a de San Gin√©s.

Ubicada en el peque√Īo pasadizo que lleva el mismo nombre y que va a pasar a la c√©ntrica Calle Arenal, se trata de un comercio que lleva colmando las necesidades de los devoradores de p√°ginas m√°s peculiares desde mediados del siglo XIX. Es un lugar peque√Īo pero que rebosa historia, encajado en la fachada del edificio. Su armaz√≥n de madera y su tejado de tejas curvas le dotan de una belleza austera, de otra √©poca.

En este sitio uno puede encontrar libros antiguos, √©sos que pensaba que no hallar√≠a en ning√ļn lugar, y tambi√©n obras de segunda mano a precios, como el lugar, de otra √©poca. S√≥lo con echar un vistazo entre los cientos de tomos que sacan a la calle, uno recibe una experiencia igual de gratificante y enriquecedora que la propia lectura.

Curiosos y fanáticos de los libros se dejan caer por este lugar que parece sacado de alguna de las miles de páginas que encierra. Detenerse ante él un día de gris y triste de febrero, y disfrutar de la escena bajo el manto amarillo que nos proporcionan las bombillas desnudas de su escaparate nos brindan una escena encantadora. Después, para entrar en calor, basta con adentrarse unos metros en el pasadizo y disfrutar de uno de los mejores chocolates con churros de Madrid. Con o sin libro, éso ya lo decide cada uno.

El Ratoncito P√©rez es... madrile√Īo

Durante nuestra infancia la inmensa mayor√≠a de nosotros recibimos la visita nocturna de un peque√Īo roedor, el Ratoncito P√©rez. Un personaje de leyenda que se pasaba la vida recogiendo los dientes que los ni√Īos colocaban bajo su almohada y que, a cambio, √©ste les dejaba un regalo.

Hasta aqu√≠ nada nuevo, lo sorprendente de este personaje es c√≥mo y porqu√© se creo. Una historia que tom√≥ forma entre las grandes salas del Palacio Real y que se utiliz√≥ para tranquilizar y entretener a un futuro monarca. Una f√°bula que dio lugar a una leyenda pero que a√ļn se percibe de forma muy real en Madrid, m√°s concretamente en el n√ļmero 8 de la Calle Arenal.

Tras la muerte de Alfonso XII tuvo lugar la regencia de Mar√≠a Cristina hasta que el futuro rey, Alfonso XIII cumpliese la mayor√≠a de edad y fuese coronado en 1906. El joven Alfonso, acostumbrado todo tipo de facilidades y mimado hasta el extremo se convirti√≥ en un ni√Īo asustadizo y que se alarmaba ante cualquier imprevisto, como la ca√≠da de su primer diente de leche.

Su madre para tratar de tranquilizarlo encarg√≥ al Padre Luis Coloma que escribiese un cuento para el ni√Īo a fin de calmarlo. El Padre Jesuita no tard√≥ mucho en redactar las 13 p√°ginas que dura el relato y que narra las aventuras del Rey Buby (apodo con el que llamaba de forma cari√Īosa Mar√≠a Cristina a su hijo) quien tras perder su primer diente lo coloc√≥ debajo de la almohada junto a una carta y esa misma noche recibi√≥ la visita del Ratoncito P√©rez.

En la historia del Padre Luis Coloma, el Ratoncito P√©rez y Buby, convertido en roedor por un hechizo de su nuevo compa√Īero de fatigas, marchan juntos por la noche recolectando los dientes de los dem√°s ni√Īos y finalmente llegaban a la morada del Ratoncito P√©rez. √Čsta estaba ubicada en un lugar real, la trastienda de la pasteler√≠a Carlos Prast, situada en la Calle Arenal N¬ļ8. Ah√≠, Buby conoce a toda la familia de su nuevo amigo, que viv√≠a dentro de una caja met√°lica de galletas Huntley (las favoritas de Alfonso).

Hoy en d√≠a dicha confiter√≠a ya no existe y en su lugar hay unas galer√≠as comerciales pero numerosas placas oficiales y una peque√Īa estatua de metal de nuestro protagonista de hoy, recuerdan que en dicho lugar tiene su casa el Ratoncito P√©rez. Adem√°s, en la primera planta del edificio se encuentra la Casa Museo del Rat√≥n P√©rez, un lugar donde sorprender a los m√°s peque√Īos y en el que hay un buz√≥n donde los ni√Īos pueden depositar sus dientes y sus cartas.