Fachada inspirada en la obra de Escher en MadridSi damos un paseo por el centro de Madrid siempre tenemos la ocasión de cruzar nuestros caminos con excepcionales fachadas, hoy nos vamos a detener en una de ellas. Original y muy diferente a sus vecinas vive en el Barrio de Embajadores.

Siempre digo que vuestras aportaciones en este proyecto bautizado como ‘Secretos de Madrid’ son fundamentales y el caso de hoy es un buen ejemplo de ello. Hace pocos días un lector me puso tras la pista de este secreto. Reconozco que había pasado por la Calle del Conde de Romanones y a la altura del número 14 me había sorprendido  esta espectacular fachada. Lo que no sabía era que rendía un homenaje a un artista cuyas obras seguramente todos conocemos.

El personaje en cuestión es Maurits Cornelis Escher, más conocido como M.C. Escher (1898-1972) quien se hizo famoso por sus obras paradójicas, pequeños retos visuales y de comprensión para los espectadores. Dibujos y grabados que parecen sacados de sueños (de hecho en ellos encontraba buena base de su inspiración). En definitiva, sensacionales figuras imposibles que le permitían deformar y jugar con una realidad a la que Escher parecía no encontrarle límites.

Por lo visto, hace unos años se optó por darle un lavado de cara al edificio y el encargado de ello, Julio Barbero, decidió inspirarse en una de las obras del holandés, en concreto en ‘Desarrollo I’, una xilografía que data del año 1937 y que mediante un elaborado y destacado manejo de la cal, Julio supo adaptar y trasladar al Barrio de Embajadores, a muy pocos metros de la Plaza de Tirso de Molina. En la fachada, vamos viendo como lo que parecen ser azulejos verdes y blancos se van moldeando y mutando hasta convertirse en unos pequeños lagartos. Una transformación sorprendente que se muestra mediante la técnica del  esgrafiado que se realiza con dos capas de colores, rascando la superior y sacando a relucir la inferior.

Esta insólita y agradable fachada es un importante regalo para una zona que, todo sea dicho, no atraviesa su mejor época. Una nota diferente y colorida que despierta en el viandante una sensación de estupor. Seguramente Escher nunca imaginó que uno de sus sueños podría terminar vistiendo a un edificio del corazón de Madrid.

Varias fotografías del edificio en cuestión

Edificio inspirado en la obra de Escher, en Calle Conde Romanones 14, Madrid

Edificio inspirado en la obra de Escher, en Calle Conde Romanones 14, Madrid

Edificio inspirado en la obra de Escher, en Calle Conde Romanones 14, Madrid
Algunos de los dibujos de M. C. Escher

Obra de MC. Escher
Obra de M. C. Escher

Obra de M. C. Escher

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Sobre el Autor

6 comentarios

  1. Pingback: Una fachada con trampa

  2. Huir de lo tópico aunque sin obviarlo es tu seña de identidad. Enhorabuena, gracias por hacernos disfrutar a hijos adoptivos de Madrid (como yo) de las grandezas y curiosidades de esta ciudad.

  3. Encontré tu blog y espero no volverme a perder ningún Post! ¡Gracias por hablar del Madrid desconocido y mágico! Sigue así. Saludos desde Toro (Zamora).

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