3-03-cervantes

Se acaba de presentar (con cierto retraso quizás) el programa de actos de conmemoración del IV Centenario de la Muerte de Cervantes, que se puede consultar en una completa web titulada 400cervantes. Este madrileño inmortal comparte aniversario con otra figura que también es patrimonio de la Humanidad, William Shakespeare, pero el inglés nos pilla algo más lejos. Cervantes, sin embargo, se paseó por los mismos adoquines que nosotros pisamos 400 años después de su fallecimiento. ¡Qué maravilla!

El legado de Don Miguel de Cervantes y Saavedra tiene un valor incalculable. Sus aportaciones son a la cultura lo que el invento de la imprenta o de Internet son a la historia de la Humanidad. Se considera que El Quijote supone el nacimiento de la novela moderna por varios motivos pero, al mismo tiempo, la literatura de Cervantes va más allá de las hojas y el papel y sirve de espejo de la realidad que rodea al escritor.

Su obra es avanzada y moderna, pero a la vez reflejo de un tiempo que nos permite conocer cómo era la vida del momento; gracias a Viaje del Parnaso, por ejemplo, podemos saber que al Palacio de Santoña se le conocía como el del Príncipe Negro, en El Quijote ya se hace referencia a una cosa tan española como son las tapas, y no en vano aparece el nombre de Cervantes y sus Novelas Ejemplares en la historia del casino a propósito del origen del juego del 21 o blackjack. Entre otras muchas cosas, gracias a este escritor universal sabemos cómo era el Madrid del siglo XVI en un momento en el que ni siquiera había planos de la Villa.

Dibujo_madrid_1562Vista de Madrid (1562). Dibujo de Anton van den Wyngaerde (Antonio de las Viñas)

Cervantes nació en Alcalá de Henares en 1547 y viajó por varios países y ciudades, pero la mayor parte de su vida y de su obra estuvo, se pensó y vio la luz en Madrid. Su esencia, aunque se podría haber conservado mejor, sigue estando en Madrid. En el escudo de la ciudad pusieron un oso y un madroño pero bien podían haber añadido también a este hidalgo caballero de las letras.

LAS CALLES

calle-cervantes-origen--644x362

Antes de partir para Roma en busca de fortuna y acabar librando distintas batallas por el mundo, como aquella famosa de Lepanto que le dejó sin brazo, Cervantes estuvo formándose en Madrid.

En lo que hoy es la Calle de los Mancebos, fundó Alfonso XI en el siglo XIV el conocido como Estudio de la Villa. Este centro de estudios de Humanidades acabó por ubicarse definitivamente en el nº2 de la Calle de la Villa, donde hoy en día apenas quedan un par de placas conmemorativas de lo que fue una institución que sobrevivió durante años. Uno de sus discípulos, bajo la tutela del maestro Juan López de Hoyos, fue un joven Cervantes que pasó por allí antes de acceder a sus estudios en la Universidad de Alcalá de Henares.

Tras mucho madurar y rodar, Cervantes se instaló en Madrid a principios del siglo XVII. Se dice que estuvo viviendo por la zona de Atocha pero lo que es seguro es que en 1605 mandó a imprimir El Quijote en la Imprenta de Juan de la Cuesta, en el nº87 de la Calle Atocha. Un lugar cuya réplica sobrevive hoy en día y se incluye entre las visitas de la Sociedad Cervantina.

El escritor no fue mucho de cambiar de barrio, moviéndose siempre en lo que era el Barrio de las Musas (hoy Barrio de las Letras) pero sí de casa. Vivió en la Plaza de Matute, entre Huertas y Atocha, y en el nº18 de la Calle Huertas, antes de trasladarse al hogar que acogió su muerte en 1616: según los biógrafos del escritor, el nº20 antiguo de la manzana 228 de la Calle del León (donde antes habitó en el nº8) con la Calle de Francos, ahora Calle de Cervantes. El lugar en el que parece que Cervantes exhaló su último aliento, es donde se erige hoy la Ortopedia y Zapatería El Pie de Oro.

P9070077

Según los hallazgos que se produjeron el año pasado, aunque haya quién los ponga en duda, el último lugar de Madrid en el que estuvo Miguel de Cervantes –aunque no fuera en vida- es el Convento de las Trinitarias Descalzas, hoy monasterio de San Ildefonso y San Juan de la Mata, en el nº18 de la Calle Lope de Vega. Allí se encuentra, desde junio de 2015, la tumba del escritor.

LOS MONUMENTOS

3517363723_3e8b800a67

Quien quiera hacer un recorrido en busca de placas conmemorativas de los lugares en los que vivió Cervantes, se las encontrará dando un agradable paseo. Otra opción es ir a la busca y captura de las diferentes estatuas del escritor que hay en la ciudad.

La más conocida es la de la Plaza de España, que cumple un siglo de vida puesto que fue construida para conmemorar el 300 aniversario de la muerte del “manco de Lepanto”.

Ya en 1835 se erigió en la Plaza de las Cortes el Monumento a Cervantes en cuya base se encontró en 2009 (a propósito de unas obras que hicieron para un parking) una cápsula del tiempo que contenía cuatro tomos de 1819 de El Quijote entre otras publicaciones. Esta estatua se realizó en 1810 y estuvo primero por la Plaza del Conde de Barajas.

De 1891-95 data la figura de Cervantes que se encuentra en la Biblioteca Nacional en el Paseo de Recoletos, obra de Joan Vancell. Mucho más reciente es la menos conocida de todas: la obra de Luis Sanguino en la Avenida de Arcentales, en el Barrio de las Rosas, que se hizo en 1998-99.

Después de haber descubierto multitud de rostros de Cervantes por diferentes rincones de Madrid, bien tendremos merecido un pequeño descanso. Podríamos ir al Café de Cervantes, en la parte baja del palacio del Marqués de Irujo. El problema es que hoy en día lo que nos encontraremos será el edificio del Instituto Cervantes, en la Calle de Alcalá. El Café de Cervantes estuvo primero en el nº45 de esa misma calle, en lo que era el Teatro Apolo, y en 1868 pasó a la esquina de Alcalá con la Calle del Barquillo donde estuvo hasta principios del siglo XX.

No nos quedará más remedio que hacer una visita a Casa Alberto, un restaurante fundado en 1827 que primero fue taberna y que se encuentra ubicado en el nº18 de la Calle Huertas, donde fuera hogar de Cervantes. Por allí han pasado multitud de personajes buscando llevarse a la boca un pedazo de Madrid, muchos de ellos siguiendo quizás los pasos de Don Miguel.

fachada-casa-alberto

Fotos extraidas de ABC, Esmadrid, Flickr.

Compartir.

Sobre el Autor