Plaza del Alamillo, Madrid Uno de mis grandes placeres y desafíos en Madrid a lo largo de estos años ha sido el encontrar el mayor número de rincones desconocidos por la mayoría y en los que uno puede disfrutar del silencio. He querido desmitificar eso de que Madrid sólo es ruido y estrés y posiblemente, el mejor argumento que he encontrado es la Plaza del Alamillo.


Recuerdo de forma nítida la primera vez que accedí a este rincón. Subía por la Plaza de la Paja y a mano derecha ví unas estrechas calles en cuesta que me invitaron de forma descarada a atravesarlas. Cuando lo hice llegué a esta pequeña plaza donde impera el descanso. Una fiesta a la que el ruido y el estrés no están invitados. Ante mis ojos tenía el Madrid más medieval que nunca había visto. Lo más agradecido de todo es que en el centro de la misma hay unas sillas en las que uno se puede sentar tranquilamente y disfrutar con los colores de las fachadas y de sus simpáticas inclinaciones mientras guiña un ojo al pasado.

Hasta esta plaza llegan cuatro angostas calles, la del Alamillo, la de la Morería, la del Toro y la de Alfonso VI. Lo que hoy es uno de los rincones más apacibles del centro de la ciudad fue hace unos cuantos siglos el centro administrativo de la antigua Morería. De hecho en este lugar estuvo situado el alamud o alamín, el tribunal que impartía justicia en el barrio. Es interesante el contraste y la evolución que ha sufrido esta plaza. De ser un punto altamente transitado y agitado a ser lo que es hoy en día.

Como vemos la existencia de esta plaza viene de muy lejos y lo interesante es que ha sabido mantener ese trazado medieval que la hace tan bonita. (Los inmuebles que la flanquean sí que son ya posteriores). En lo referido a su nombre existen varias teorías, la más aceptada es que su toponimia deriva de aquel tribunal o alamín que estuvo aquí situado. La segunda, nos habla de un álamo que estuvo plantado en el centro de la plaza y que fue derribado tras el paso de un potente huracán.

Sea cuál sea, lo que no tiene discusión es que se trata de uno de los rincones más acogedores y fascinantes de Madrid. De hecho dicen que bajo la plaza existen pasadizos subterráneos que llevaban a la desaparecida Casa del Pastor. Como curiosidad añadir que Pedro Almodóvar grabó alguna escena de Tacones Lejanos en un bajo de esta plaza. La próxima ocasión que os encontréis en La Latina destinad parte de vuestro tiempo en conocer este antiguo centro de la Morería, testigo de primera mano de lo que fue y es Madrid. Os encantará.

Plaza del Alamillo en Madrid

 

De regalo os dejo una foto antigua de este mismo lugar de Diego Ragel, de inicios del siglo pasado…

Plaza del Alamillo, foto de Ragel, Madrid

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4 comentarios

  1. buenas tardes,

    mejor decir antes de llegar a la plaza de la paja. ya que al decir pasada la plaza de la paja puede equivocarse con la calle de los mancebos. También a nota imformativa, decir que cerca de esta plaza, y mas concretamente en la calle Alfonso VI, se encuentra el colegio San Ildefonso, famoso por albergar a los niños que cantan la loteria…….
    un saludo

  2. Jon Andoni Fz. de Larrea el

    Casi de igual forma la descubrí este último agosto y, además, hace pocos días vi la película de los años cuarenta de Edgar Neville “La torre de los siete jorobados” que desarrolla unas cuantas escenas en la plaza del Alamillo y alguna otra en la de la Paja. Ojalá este bello espacio se mantenga a salvo de la piqueta y la especulación.

  3. Julia Padilla el

    Como siempre la mar de interesante, aunque soy de Madrid vivo en el Sur de Francia y me encantan tus fotos y la historia que relatas de estos rincones de mi querido Madrid, GRACIAS!!!

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