Anónima e invisible para muchos, la Calle de la Sal es sin duda, una de mis predilectas de este bullicio llamado Madrid. En su brevísimo trazado, que va desde la Plaza Mayor hasta la Calle de Postas, la condensación de secretos es altísima. Estoy convencido de que ninguna vía puede presumir de encerrar tantas curiosidades y guiños en tan pocos metros. Hoy os quiero comentar uno de ellos.

Si el jaleo y el continuo vaivén de personas nos lo permite, os recomiendo levantar la mirada sobre una de sus fachadas, la que se funde con Postas. En ella descubrimos varios coloridos trampantojos, unas viñetas que casi nos evocan un aspecto de cómic urbano, especie de 13 Rue del Percebe en la que merece la pena fijarse. Esos secretos de Madrid a la vista de todos pero que no cualquiera puede ver.

Fortunata y Jacinta, en la Calle de la Sal, Madrid

¿Alguna vez te habías en ellos? Fueron un encargo que realizó el Ayuntamiento de Madrid al genial Antonio Mingote. En ellos, si nos detenemos unos instantes, vamos a ver a unos personajes que, al menos de oídas todos conocemos. Los cuadros representan a diferentes personajes del mundo galdosiano de Fortunata y Jacinta. De hecho, en el primer lienzo de todos, aparecen el propio Benito Pérez Galdós junto a Fortunata y Jacinta y el otro protagonista de la novela, Juanito Santa Cruz.

Fortunata y Jacinta, en la Calle de la Sal, Madrid

Así que, allí habitan estos vecinos tan estáticos como llamativos, observando desde sus planas ventanas a las cientos de personas que caminan a sus pies a diarios. Unos personajes literarios que se hacen más reales que nunca en esta callecita de Madrid.

Fotos de la entrada de : MRoa y de MiradordeMadrid.

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