La biografía de la Gran Vía va cosida de manera inmediata a la historia reciente de Madrid. Es su principal arteria de movimiento y sentido comercial desde que se hizo realidad , ero en esta ocasión vamos a centrarnos en un aspecto diferente, en los diferentes nombres que ha recibido en sus casi 105 años de vida.

Aunque ahora nos resulta inimaginable pensar en un Madrid sin ella hubo mucho tiempo en el que la realidad fue bien distinta. Después de muchos fallidos intentos para construir una avenida que descongestionase el corazón de la Villa, propuestas algunas que se remontan a mediados del Siglo XVIII, el 4 de abril de 1910 daban inicio los faraónicos trabajos que cambiaron para siempre la cara de la capital. Sólo unos datos para tratar de captar la magnitud de las obras: Se derribaron más de 300 casas, se construyeron 32 manzanas y se vieron afectadas un total de 48 calles. Después de décadas de intensos trabajos la Gran Vía ya era una realidad pero para que ése fuera su nombre oficial hubo que esperar hasta inicios de los años 80…

Tres tramos diferenciados
En un primer momento se fragmentaron sus 1.306 metros en tres tramos distintos, cada uno con un nombre diferente haciendo alusión a distintas personalidades de la época:

-El primero, que arrancaba desde la Calle de Alcalá hasta la Red de San Luis, en la Calle Montera se llamó Avenida del Conde de Peñalver. Recibió este nombre por Nicolás de Peñalver y Zamora, político nacido en La Habana quien fue Alcalde de Madrid hasta en tres ocasiones y quien firmó el inicio de las obras de la hoy Gran Vía

– El segundo tramo abarcaba las manzanas que van desde la citada Red de San Luis hasta la animada Plaza de Callao. Este fragmento se denominó Avenida de Pi y Margall por el también político Francisco de Pi y Margall, quien fuera Presidente de la Primera República.

– Por último, nos quedaría el tramo que comienza en la Plaza de Callao y desemboca en la Plaza de España. Éste también se bautizó con el nombre de otro ilustre político, Avenida de Eduardo Dato, en honor al que fuese Presidente del Gobierno

Tres vidas bien separadas no sólo en la nomenclatura ya que si nos fijamos también poseen notables aspectos arquitectónicos que las diferencian. Sin embargo, al llegar la Guerra Civil, todas estas denominaciones se vieron alteradas como veremos a continuación.

Avenida del Conde Peñalver, Madrid

 

Guerra Civil (1936-1939)
Cuando en 1936 comenzó el conflicto bélico en España los dos primeros tramos ya eran una realidad. Por ello pasaron a fusionarse dando como resultado uno solo que en un primer momento se llamó “Avenida de la CNT” y más tarde, el 4 de junio de 1937, se mutó su nombre por el de “Avenida de Rusia”, en un claro guiño de simpatía al gigante ruso. Aún así, antes de que terminase la guerra aún sufrió un nuevo cambio en su denominación oficial pasando a ser la “Avenida de la Unión Soviética”. En estos recortes y fotografías de la época podéis ver como esta denominación era así.

Avenida Rusia

Avenida de Rusia, Madrid

Cambio nombre Avenida Rusia, Madrid

Por su parte el último tramo, del de Avenida de Eduardo Dato, también pasó a ser entre 1937 y 1939 la “Avenida de México”. El conflicto armado había borrado de un plumazo las tres nomenclaturas originales.

Franquismo
Como cabía esperar, durante la dictadura se siguió utilizando esta enorme avenida como propaganda política. Los guiños al comunismo ruso no tardaron en desaparecer y en su lugar, el 24 de abril de 1939, toda la avenida se veía unificada, por primera vez en su vida, bajo un mismo nombre. En esta ocasión el de “Avenida de José Antonio”, en alusión a José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange.

No obstante, durante esta época el nombre de “Gran Vía” fue ganando cada vez más y más peso entre los ciudadanos, una denominación exenta de matices políticos.

Avenida de José Antonio, Madrid

 

“Gran Vía”
La denominación de la Gran Vía como nombre oficial se produce mucho más tarde de lo que en teoría podría parecer. No es hasta el año 1981, durante la transición y bajo la alcaldía de Enrique Tierno Galván, cuando el rótulo de “Gran Vía” empieza a vestir las fachadas de esta maravillosa avenida.

Letrero Gran Via

 

Otros nombres
Aunque nunca fueron oficiales no podemos dejarnos en el tintero otras denominaciones que también se han utilizado en la historia para referirse a esta arteria. Foco incesante de bombardeos durante la Guerra Civil, los madrileños la bautizaron de forma extra oficial como “Avenida de los Obuses” y la “Avenida del Quince y Medio”, en clara alusión al tipo de proyectiles descargados sobre ella.

Mucho más simpático y agradable sonaba aquello de “El Broadway Madrileño”, término con el que se ha referido durante su época dorada al último tramo de la Gran Vía por su gran número de cines y musicales, haciendo una entrañable comparación con el Broadway neoyorquino.

Gran Vía "Broadway madrileño" madrid

 

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2 comentarios

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