Se aproxima San Valentín y salen a relucir las historias más bellas de amor, los planes ideales en pareja, las citas soñadas…y claro, este blog no podía ser ajeno a esta celebración y por ello os quiero contar un secreto que conozco desde hace tiempo y que nos revela una bonita historia con dos protagonistas muy singulares, un Rey y una Reina de España.

Para empezar a poner voz y rostro a este secreto nos dijimos al barrio  de Justicia, coloquialmente conocido como Chueca. Uno de sus mejores y más bellos lugares es la Iglesia de las Salesas Reales. Es en su interior donde reposa esta historia que poca gente conoce y cuya trama gira sobre cuatro bonitas letras que ordenadas rezan: amor.

Fernando VI en la Iglesia de las Salesas Reales

Resulta que en su interior se encuentra enterrado todo un monarca de nuestro país, Fernando VI, quien reinó entre 1746 y 1759. Esto ya es de por sí un hecho curioso pues como sabéis, la casi totalidad de nuestros monarcas descansan en El Escorial, todos menos Felipe V (quien se encuentra en La Granja de San Ildefonso) y éste Fernando VI pero ¿Qué le llevó a este Rey a elegir el bullicio madrileño en lugar de la calma de El Escorial?

La respuesta la encontramos en la que fuese su esposa, Bárbara de Braganza. Con ella mantuvo una vida y matrimonio feliz, una bonita relación a la que, a los ojos del mundo y quizás de los propios consortes, sólo le faltó una cosa para ser plena; descendencia. Esto hizo que cuando la reina falleció en el año 1758, al no haber sido capaz de dar un hijo al rey no tuviese derecho a ser enterrada en El Escorial junto al resto de los monarcas. En su lugar, sus restos se colocaron en el Real Monasterio de la Visiacion de Madrid, más conocido como las Salesas Reales y fundado unos años antes, del cual ella fue verdadera promotora e impulsora.

Lo realmente bonito de esta historia (y secreto) llegó un año más tarde. En 1759, Fernando VI fallecía (muchos dijeron que no fue lograr de reponerse de la ausencia de Bárbara). Lo que sorprendió a la Corte y al pueblo llano es que Fernando rechazó la opción de ser enterrado en El Escorial, con el resto de su dinastía y similares y se decantó por permanecer junto al amor de su vida, en las Salesas Reales. Dicho y hecho, y así lo podemos ver en la actualidad.

Fernando VI en la Iglesia de las Salesas Reales

Tras el fallecimiento sin descendencia el puesto de Fernando VI lo ocupa su hermanastro Carlos III quien ordena la construcción del bello sepulcro que vemos en las fotos. Los planos de la obra son del ilustre Francesco Sabatini y su ejecución corrió a cargo de Francisco Gutiérrez.

Fernando VI en la Iglesia de las Salesas Reales

Así que ya lo sabéis amigos, Chueca además de muchos secretos de Madrid, lugares para descubrir y divertirse encierra una preciosa historia de amor, protagonizada por todo un rey, Fernando VI, quien renunció a sus honores reales por permanecer, para siempre, junto a la mujer de su vida, Bárbara de Braganza.

Fernando VI en la Iglesia de las Salesas Reales

 

 

 

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7 comentarios

  1. La pena es que sólo se pueda visitar en contadas ocasiones, la capilla donde está enterrada Barbara de Braganza, justo a la espalda de su marido, un muro separa a la pareja.l

    • Hace poco había una serie de visitas “Abierto por obras” y se podía visitar la capilla e igualmente subir a los andamios de la fachada para ver el estado de restauración (proyecto de larga duración). Muy interesante.

  2. La iglesia es maravillosa, y la zona también, pleno barrio de Justicia, con hermosas plazas como la de las Salesas y la de Paris, etc…. pero eso nunca fué Chueca.

    • En la iglesia de las Salesas Reales, hay que solicitar casi con años… para poderse casar.

      Es solicitada por su grandiosa escalinata, para “lucirse” la novia y, sin defraudar el templo.

      Pero no sabe el Papa Francisco lo que cuesta? NO CONSENTIRIA ESO.

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