Hace mucho que me topé con esta imagen por primera vez.  Una estampa decimonónica y chocante. Una enorme nave de un templo religioso atiborrada de artículos de lo más variados, ¿Qué era aquello? ¿A qué circunstancias obedecía? Hoy es el momento de resolver aquellos enigmas.

Resulta que, poco después del estallido de la Guerra Civil se constituyó la Junta de Defensa y Protección del Tesoro Artístico. Una salvadora institución que se encomendó de proteger y salvaguardar buena parte de las joyas y del patrimonio de nuestro país. De no haber sido por su labor, muchas de las obras, por ejemplo del Museo del Prado, hubiesen desaparecido ante la inexplicable barbarie de las armas. Lo cierto es que, para guardar y almacenar muchos de estos bienes lo suyo era tener uno grandes espacios que pudieran resultar útiles para tal fin, y es así como llegamos al secreto de hoy.

Una de las iglesias más bonitas de Madrid, San Francisco el Grande, fue uno de los lugares elegidos para llevar a cabo esta salvadora labor. Su gran nave central, desierta y acondicionada para tal función, fue el punto donde se aglutinaron obras de arte, carrozas reales, mobiliario y una enorme lista de objetos de gran valor que según he leído, llegó a la cifra de 50.000.

La foto que hoy vemos, data de 1937, momento en el que el templo, convertido en almacén de tesoros y artículos, llevó a cabo una meritoria y en gran parte olvidada función.

 

Iglesia de San Francisco el Grande durante la Guerra Civil

Compartir.

Sobre el Autor

Dejar una Respuesta