Vamos con una curiosidad que descubrí hace poco sobre uno de los palacios más importantes de Madrid, el Palacio de Liria, residencia de la Casa de Alba en la capital. Una anécdota que nos hace comprender como se hacían las cosas hace no tantos años, cuando el hombre sólo contaba con su ingenio como arma, sin avances tecnológicos

El edificio fue promovido por el Tercer Duque de Liria a finales del Siglo XVIII quien quería un flamante palacio para su dinastía. El Duque le dio una orden clara y concisa al arquitecto del proyecto, Gilbert, el palacio debía levantarse sobre el lugar más sano y saludable de toda la ciudad. Fue entonces cuando el francés echó mano de un método tan sencillo como primitivo.

Colocó varias tiras de carne de ternera al aire libre, repartidas por toda la ciudad, y volvió tras varias semanas a ver en qué estado de encontraban. Su sorpresa fue comprobar que casi todas estaban en avanzado estado de putrefacción menos una que se conservaba mucho mejor. Ésta, situada al final de la Calle de los Afligidos (actual Calle Princesa) se beneficiaba de los aires procedentes de la sierra y mostraba un aspecto más saludable, una pieza de carne que marcó la ubicación exacta donde se debería levantar el futuro Palacio de Liria.

liria

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5 comentarios

  1. Leo todos los post que pones sobre Madrid. Me parecen muy interesantes y mas ahora que me encuentro lejos de nuestra querida ciudad.
    Muchas gracias por el trabajo que te tomas.

  2. Muy curioso! Enhorabuena por la anécdota!
    Tienes algo pensado del Parque Fuente del Berro, era por darte un par de ideas. Un saludo

  3. Pues ahora que lo pienso, viví un par de años por la zona e iba al templo de debod y alrededores a hacer footing. De camimo pasaba delante del palacio y en esa calle siempre soplaba bastante viento fuera el dia que fuese!

  4. Pingback: El peor día del Palacio de Liria | Secretos de Madrid

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