Mañana 15 de noviembre cumple años, 374 exactamente, una curiosa y a la par, poco conocida leyenda del folclore madrileño. Un relato del que todavía, cuatro siglos después, se sigue manteniendo en el recuerdo en forma de la llamada Romería de San Eugenio o de la también conocida como Romería de la Bellota. Pero, ¿Quieres saber cómo se originó? Lo sabremos en unos instantes.

Para conocer esta leyenda damos un saltito hasta el año 1642, en mitad del Siglo del Oro español. Por aquel Madrid, paseaba una afamado Quevedo, los duelos y encontronazos de espadachines estaban a la orden del día y las diferencias en aquella sociedad eran, todavía, más abismales que en nuestros días. La Realeza vivía en la opulencia más absoluta mientras el pueblo llano pasaba auténticas calamidades para subsistir.

Precisamente, un choque entre estos mundos, fue el que desembocó en el secreto de hoy. Según cuenta la leyenda, aquel 15 de noviembre de 1642, Felipe IV ‘El Rey Planeta’ se encontraba practicando uno de sus mayores entretiempos, una cacería por los montes de El Pardo, entonces de acceso exclusivo y privado sólo para los miembros de la Realeza. Mientras perseguía un escurridizo jabalí, el monarca se adentró en unos terrenos inhóspitos, alejándose del grupo que le rodeaba y acompañaba en todo momento. En estas se encontraba el Rey cuando sorprendió a un hombre que estaba robando bellotas, puesto que todos estos frutos eran propiedad de la Corona. El Rey, se acercó al hombre y le preguntó qué hacía. El sorprendido ladrón, ignorando que estaba hablando directamente con su Rey, le respondió con sinceridad absoluta. Que ante las duras políticas y medidas llevabas a cabo por la Corona y por el Conde-Duque de Olivares, no le quedaba otra que robar, para poder alimentarse a sí mismo y a su familia. Era eso o morir de hambre.

Felipe IV, Madrid‘Felipe IV, el Cazador’, pintado por Velázquez.

Aquel choque de bruces con la realidad impactó al monarca, quien no sólo decidió que aquel hombre se marchase libre, sin cargo alguno, sino que además dio permiso a que los madrileños, cada 15 de noviembre, festividad de San Eugenio, pudiesen ir al monte de El Pardo a coger cuantas bellotas quisieran de aquellas encinas. Desde entonces, los habitantes de la Villa acudían hasta esta zona en la llamada Romería de las Bellotas o Romería de San Eugenio a hacer acopio de bellotas.

Romería de las BellotasRomería de las Bellotas

Este acto se estuvo celebrando año tras año hasta la Guerra Civil, después cayó en el olvido pero desde 1993 se ha recuperado y ahora se celebra el tercer domingo de noviembre, es decir, este año será el día 20. Sin duda, una curiosa tradición, con cuatro siglos de vida a sus espaldas y que no todo el mundo conoce, la madrileña y castiza, Romería de las Bellotas.

Romería de las BellotasFoto de la Romería de las Bellotas, sacada de la web ElPardo.net.

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1 comentario

  1. Manu, disfruto mucho de tus columnas históricas pero muy amenas. La fortuna ha permitido que cumpla mi sueño de conocer Madrid este Diciembre. Podrías recomendarme qué debiera ver fuera de lo obvio en 4 días, por favor?

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