A medio camino entre el la catalogación de monumento y el de fuente, se encuentra el secreto de Madrid del que os quiero hablar en esta ocasión, un elemento entrañable y muy querido en la zona de La Latina al que, paseo a paseo, desde que me mudé a mi nueva vivienda le he ido cogiendo un curioso afecto. No es especialmente bonita ni espectacular pero sí se desprende en ella un rotundo sabor vecinal. En esta ocasión toca hablar de la Fuentecilla.

Situada en una leve explanada que se produce en las confluencias de las calles de Arganzuela y Toledo, a la altura del número 105 de ésta, nos topamos con esta fuente que guarda numerosos aspectos y detalles en los que merece la pena fijarse. Hoy relegada a mero adorno resulta casi invisible para los vecinos más jóvenes de la zona mientras que, los más veteranos guardan decenas de recuerdos y anécdotas vinculadas a ella.

De aspecto robusto y con alma de granito, lo primero que llama la atención es su denominación ¿Cómo definir como ‘fuentecilla’ a un elemento de casi 5 metros de alto? Sencillo, este nombre realmente hace referencia al pequeño pilón original que aquí hubo anteriormente y al que ya hacía referencia Jerónimo de Quintana en el Siglo XVII. Aquella fuente, por si discreto tamaño era conocida en la zona como ‘la fuentecilla’ y por eso, a pesar de la llegada de este nuevo modelo, se le siguió llamando de este modo.

La pregunta que surge ahora es ¿Y cuándo surge nuestra protagonista? Para ello nos trasladamos al año 1814, al final de la Guerra de la Independencia, de España contra Francia. Al corregidor de la Villa, se le ocurrió levantar esta nueva fuente que homenajease el regreso al trono español de Fernando VII. Por ello encargó a Alfonso Rodriguez, arquitecto de la Casa Real, este proyecto en el que viendo el resultado final, y seamos, sinceros, tampoco es que se esmerasen demasiado.

Y es que, como os decía en el título del post, para hacer esta Fuentecilla usaron los elementos sobrantes de otros monumentos. ¿O es qué pensabais que en los monumentos no se recicla? Un poquito de aquí y un poco de allá y ya tenemos obra nueva.  Para empezar el cuerpo central, con sus frontones triangulares y blasone. procede de la desaparecida Fuente de la Abundancia que estuvo también en La Latina, en la Plaza de la Cebada y que era obra de Juan Gómez de Mora. Pero aquí no termina el “corta – pega”, de esta obra. La escultura del león que corona la Fuentecilla pertenecía a otro grupo escultórico que hubo en un desaparecido convento, destruido en los años de la ocupación francesa. ¿Cómo os quedáis? Imagino que de piedra, como nuestra protagonista. Lo que os decía, la fuente más reciclada de todo Madrid.

En este grabado podéis ver la desaparecida Fuente de la Abundacia ¿No os resulta familiar?

Como estáis viendo, esta Fuentecilla es una caja de sorpresas pero ahí no termina la cosa. En ella podéis encontrar un grupo escultórico, compuesto por un oso y un grifo. ¿Y qué hacen estos aquí? Su presencia está justificada en alusión al antiguo escudo heráldico de la ciudad de Madrid. Por último, hablar de la simbología de ese león que preside la Fuentecilla sujetando dos hemisferios terrestres haciendo alusión al poder de la monarquía española.

Ésta, y muchas otras fuentes de Madrid perdieron buena parte de su vida e importancia con la llegada del agua corriente a la capital. Hasta ese momento, eran centro de reunión de vecinos, los lugares donde nacieron muchas parejas, con conversaciones nerviosas mientras se llenaban los recipientes de agua. Para que os hagáis idea de la importancia de la Fuentecilla para la subsistencia del barrio, llegó a tener hasta 11 aguadores propios. Mirad qué bonita era la vida que se arremolinaba en torno a ella.

Como os decía, no se trata de un lugar de los que normalmente figuran en las guías turísticas ni tampoco es un secreto de Madrid de obligada visita por su belleza. No obstante, a mi me parece un rincón que me despierta una bonita nostalgia y por eso quería compartir con todos vosotros un pedacito de su historia y detalles.

 

Share.

About Author

Leave A Reply