La Latina. Zona de acción y de paseo, barrio cargado de calles sinuosas y de tejados empolvados, siempre parece que su oferta gastronómica tenga que estar ligada a esas tabernas centenarias, de fachadas de madera y mostradores de zinc. Pues hoy os quiero desmentir esto último gracias a mi último descubrimiento en la zona. Ya sabéis, los que me seguís hace tiempo, que si algo me pierde son las buenas hamburguesas así que, esta vez tocó poner rumbo a la histórica Calle de Toledo, en concreto a su número 51. Allí un neón en forma de hamburguesa me indicó que había llegado a mi particular meta, Grill Stop.

Grill Stop es un local acogedor y amigable, de esos que según entras por su puerta ya te están anticipante una comida (o cena) distendida. Abierta desde mayo del año 2016, no es la típica hamburguesería donde todo transcurre a miles de revoluciones. Aquí, su personal te ofrece un trato cercano, te aconsejan con mimo y dejan que sus hamburguesas (muy ricas por cierto) hablen por ellos mismos. Aconsejados por el chico que nos atendió, os paso a relatar lo que saboreamos aquella suculenta noche:

Nachos (8,50€)
¿Hay algún entrante para compartir más tentador que los nachos? Los de este lugar admito que están espectaculares, con un mix de quesos fundidos, guacamole, chile con carne, crema agria y jalapeños. Ellos mismos fríen los nachos, lo que hace que se mantengan crujientes en todo momento. Nada de volverse gomosos o chiclosos al entrar en contacto con la salsa y demás ingredientes. Sin duda, muy buena opción para iniciar

Grill Stop, en Madrid

Grill Stop, en Madrid

“A 120 km / h” (9,50€)
Venir hasta aquí y no probar una hamburguesa debería de ser delito. Me pareció muy simpático que hayan bautizado a varias de sus creaciones con nombres tan madrileños como M-40 o M- 50 y otros términos relacionados con el tráfico. Después de un buen rato barajando varias opciones me decanté por una “A 120 km / h”. Su nombre, tan acelerado como desafiante. Una exquisitez que lleva aros de cebolla, beicon, queso gouda y salsa BBQ.

Grill Stop, en Madrid

Todos sabemos que el actor principal de esta función es la carne de la hamburguesa, si su actuación no está a la altura, difícilmente el conjunto podrá salvarse. Por suerte en Grill Stop, sus piezas de carne, de 220 gramos, gozan de un intenso sabor, están jugosas y tiernas y su papel es más que notable. Gracias a ello, cada mordisco nos acerca un poquito más a lo que estos chicos han bautizado como hamburgasmo. El único inconveniente que encontré es que, la creación era tan alta que tuve que comerme alguno de los aritos previamente. Salvado ese escollo, disfruté en mis manos de un vertiginoso manjar. Me quedé con ganas de hincar el diente a alguna que otra más, así que no tengo excusa para no volver.

Grill Stop, en Madrid

Brownie (4.5€)
Si sois golosos os aviso de que dejéis hueco para este manjar. Esponjoso, dulce, aromático. La verdad, que estaba delicioso así que es una recomendación muy a tener en cuenta.

Grill Stop, en Madrid

Conclusión:
En definitiva, a los amantes de las hamburguesas, os encantará este sitio (¡Ojo! También las tienen de pollo e incluso vegetarianas y para celiacos). Un local muy agradable, con una excelente relación calidad precio, perfecto para reponer fuerzas tras una jornada de paseo por una de las zonas más bonitas de Madrid, o una mañana de compras por El Rastro. Si sois de los que disfrutáis con estas obras de arte en forma de carne envuelta en dos rebanadas de pan, en Grill Stop (Calle Toledo 51) tenéis una parada obligatoria.

Grill Stop
Calle Toledo 51
Metro: La Latina (Línea 5)
Teléfono: 910239176

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