Antes de comentar la impactante fotografía que os traigo hoy me gustaría poneros en contexto. El pasado sábado recibí un enorme regalo, una colección de cerca de 30 libros sobre Madrid que pertenecían a la colección de un buen amigo de mis padres, quien pensó que todos estos volúmenes me podrían ser de interés en mi pasión madrileña (desde aquí mi más sincero agradecimiento a Ángel por este estupendo obsequio).

Lo cierto es que la colección es de lo más variada y singular, como os iré desvelando más adelante. Sin embargo ya desde el primer momento hubo un título que captó por completo mi atención y ante el cual no pude reprimir mi alegría. Un libro que recoge el legado de Alfonso Sánchez Portela, más conocido como el fotógrafo Alfonso, uno de los mejores reporteros gráficos del Madrid del primer tercio del Siglo XX, que retrató con elegancia esa capital de contrastes y documentó como pocos ese Madrid costumbrista que ahora observamos con nostalgia.

Precisamente ayer por la noche paseaba mentalmente por las páginas de esa joya cuando me topé con esta desconcertante visión, algo que aumentó al leer el esclarecedor pie de foto: “Suicidio en la Telefónica”.  A través de un descarado picado tomado en el patio central del colosal edificio, nuestra atención se posa en una escena que parece sacada de una película clásica del Cine Negro. La típica secuencia en la que los elegantes forenses certifican la defunción de la víctima mientras que las autoridades tratan de evitar que los curiosos reporteros gráficos hagan su tarea de lograr la foto que al día siguiente ocupe las portadas de la prensa.

En esta imagen estática no quedamos cegados momentáneamente por los fogonazos de los flashes pero casi podemos escucharlos. El cuerpo tendido sobre el suelo, los trabajadores que se asoman perplejos a las ventanas para alimentar su curiosidad, forenses llevando a cabo su trabajo… Todo parece una escena íntima y privada, destinada a no salir a la luz de la que ni Madrid ni el mundo hubiese tenido constancia de no haber sido por ésta indiscreta fotografía de Alfonso. Precisamente, tomada pocos meses después de que el propio Edificio Telefónica fuese inaugurado.

En esta ocasión no nos deleitamos con la belleza de un paisaje o el simbolismo de una mirada pero nos quedamos igualmente perplejos ante la fuerza y expresividad de esta captura. Dramatismo mudo. Un momento que hemos visto en numerosas ocasiones en el cine y que hoy descubrimos que en Madrid, por desgracia, fue más real de lo que cabría esperar.

Por cierto, para quien quiera ver esta fotografía en persona, la podrá ver en el Museo Reina Sofía

(PD: Ángel ya ves que no he tardado mucho en sacar partido a tus libros….)
Suicidio en la Telefónica, Madrid .

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Sobre el Autor

5 comentarios

  1. Angel García-Téllez el

    Manu,
    un honor para mí y Milagro ser citados en tu blog en los términos en los que lo haces. Nos alegra mucho que tan pronto hayas empezado a sacar partido de esta pequeña biblioteca que fue nuestra durante tantos años (algunos títulos hasta 40 años) y esto nos reafirma en lo oportuna que ha sido esta donación a nuestro amigo Manu. Para tu disfrute personal y compartido con todos tus seguidores.

  2. Alfonso Sayago Murillo el

    Interesante Manu! Al leer el artículo me ha sorprendido tanto la fotografía, como el autor, ya que hace casi dos años, mientras mi pareja y yo dábamos un paseo fotográfico por Madrid pasamos por casualidad por un lugar en el que se leía “Escalinata del Fotógrafo Alfonso”. Un lugar un tanto escondido para alguien que se dice es uno de los fotógrafos que mejor plasmaron la realidad social y política española de la primera mitad del siglo XX. Según reza la descripción del libro que mencionas.
    Eso sí, el hecho de encontrarme de esa forma ese lugar hace ame esta ciudad por su magia.
    http://imgur.com/NuS52sO
    http://imgur.com/SThZFOd

    Gracias Manu por tu dedicación y gracias Ángel por el interesante aporte.

    Saludos!

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