Si en la actualidad Madrid puede presumir y sacar pecho de alguna calle colorida y despierta esa es la Calle de Fuencarral, cuyo perenne carácter comercial siempre le proporciona una vitalidad fuera de lo común. Quizás por eso al espectador le sorprenderá admirar el pasado de esta jovial vía, con otro tipo de tiendas y de viandantes pero igualmente animada.

Hoy las cadenas y franquicias del sector textil han ido deslavazando aquella personalidad que aportaban los pequeños comercios de tenderos con mandiles y fachadas de madera y cubiertas por toldos. Con el paso del tiempo se tiene la certeza de que se ha perdido buena parte del factor humano que suponía hacer la compra en tiempos ya pretéritos. Ahora todo es mucho más frío, los diálogos apenas tienen cabida en el frenesí del día a día.

La maravillosa estampa de Madrid nos transporta al primer tramo de la Calle Fuencarral, el número 26 de uno de los comercios no susurra la ubicación exacta. ¿La fecha concreta? No la sabemos a ciencia cierta pero seguramente rondando el siglo de vida. Los protagonistas de la cotidiana escena, muchos de ellos acompañados de sus inseparables boinas, parecen dar buena cuenta de la rutina de una calle que ya por entonces se adivina como un importante reclamo comercial para el peatón. No hay más que fijarse en el elevado número de personas que se intuyen en este lienzo madrileño. Su aspecto, entre polvoriento y raído nos recuerda a aquellas películas del Oeste que tanto hemos disfrutado, carruaje incluido.

Idas y venidas sobre sus entonces estrechas aceras que conformaban un interesante paisaje urbano. La Calle de Fuencarral fue de las primeras que me tocó deambular nada más pisar Madrid, en buena parte, en ella me tocó curtirme durante mis inicios madrileños por ello, siempre que tengo oportunidad me gusta recuperar su pasado. ¿Cuántos forasteros más como yo hicieron de ella su primer refugio? A buen seguro unos cuantos. Tanto ahora como antes tengo la certeza de que siempre fue especialista en ello.

Calle de Fuencarral , Madrid

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1 comentario

  1. Hola Manu, a propósito de la fotografía que has publicado de la calle Fuencarral, te comento que fue realizada por J. Roig entre 1916 y 1927. El señor del primer plano, que luce “parpusa”, dirige su mirada al número 26 de la calle, donde estaba el “todo a 65 céntimos”. Sobre ese comercio hay una historia que te invito a conocer en mi artículo “Bazar Orsolich, el “todo a cien” de hace cien años. http://historia-urbana-madrid.blogspot.com.es/2014/05/bazar-orsolich-todo-a-cien-calle-fuencarral.html Un saludo!

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