Hoy, independientemente de la preferencias gastronómicas y posibilidades de cada uno, el Mercado de San Miguel es una visita obligada en Madrid. Su armonioso y bello edificio en el que anidan bonitos puestos de comida es una de las postales preferidas de los turistas que se dejan caer por Madrid y de algunos autóctonos. No obstante hoy toca aclara que su presente glamouroso y refinado es cosa de nuestros tiempos y que atrás, mucho tiempo atrás, tuvo una vida bastante más corriente y llana. Como muestra de esta realidad ya olvidada nos sirve la fotografía en la que nos detendremos hoy.

Como ya hemos mencionado el alguna que otra ocasión, en su origen en esta plaza se levantaba la Iglesia de San Miguel de los Octoes, derribada en 1809 por mandato de José Bonaparte. No tardaron demasiado los vecinos en sacarle una nueva utilidad al espacio resultante, un mercadillo al aire libre de pescado. Improvisados puestos montados de manera caótica sobre cajones dispuestos en el suelo serían el germen de uno de los mercados con más brío de la capital. Eso sí, imaginaros los olores de la zona en los meses de calor que acabamos de dejar atrás. Insufrible.

En el año 1835 se toma la decisión de dar un aspecto más serio y entero a aquel consolidado mercado que ya contaba con una oferta más amplia de mercancías como legumbres, hortalizas, etc… Es cuando los puestos se cubren con toldos y se empieza a despachar en austeros mostradores, una fisonomía que nos recuerda mucho a los mercadillos que se montan aún en la actualidad en muchas localidades de nuestra geografía y que corresponde a la foto de esta semana, datada del año 1910. Como dato curioso hay que indicar que las dos mujeres vestidas de negro que avanzan hacia el interior del mercado son la Infanta Paz, hija de Isabel II y su descendiente Pilar.

Pero a aquellos puestos que observamos en la imagen, custodiados por cajones de madera, no les quedaba mucha vida. Dos años después de tomarse la fotografía, en 1912, se empezaba a construir el sensacional edificio de arquitectura de hierro que conocemos en la actualidad, pero aquello ya es otra historia. Un cambio radical y sorprendente que hoy rescatamos gracias a este polvoriento recuerdo.

Mercado de San Miguel en 1910, Madrid

Os dejo una foto actual del mercado (de 3viajes.com) por si alguno no lo conoce, para que podáis apreciar las notables diferencias…

Mercado de San Miguel en la atualidad

Compartir.

Sobre el Autor

1 comentario

  1. Como curiosidad en una capilla de la iglesia de San Miguel de los Octoes, fue bautizado el genio de la Literatura D.Feliz Lópe de Vega y Carpo.

Dejar una Respuesta