Esta primera mitad del 2021 he podido conocer algunos de los lugares de Madrid que más ganas tenía, secretos que se me resistían desde hacía tiempo y que por fin, ya forman parte de mi lista de recuerdos. Primero fue el frontón Beti Jai, después el mirador del monumento a Alfonso XII del Retiro y por último, y del que os quiero hablar en estas lineas. el Hospital de la Venerable Orden Tercera. A priori un edificio no muy conocido, pero si os digo que se trata del hospital en activo más antiguo de Madrid (data de 1697) estoy seguro que vuestras atenciones de disparan.

Es posible que hayáis pasado junto a él, caminando por la Gran Vía de San Francisco (aunque el acceso se haga por la Calle San Bernabé). Cerquita de la basílica de san Francisco el Grande nos espera esta construcción que destaca por su color amarillo, y por el chapitel y la espadaña que sobresalen del muro que, a pie de calle, protege de miradas curiosas y da al conjunto un halo de misterio.

Es este Hospital de la V.O.T. uno de los conjuntos más desconocidos del Madrid Barroco, se construyó a finales del siglo XVII en el solar donde se ubicó la casa de Baltasar Gil Imón. En aquella época la orden franciscana tenía mucha influencia y era muy conocida por sus constantes labores de caridad y beneficencia. Es en aquella época cuando la hermandad decide poner en funcionamiento una enfermería para atender a los hermanos sin recursos. Las primeras “instalaciones” del centro la formaban catorce camas para cofrades y uno para tuberculosas. Así empezaba a escribir la historia del hospital más antiguo de Madrid, cuyas obras dirigió Marcos López.

Adentrarse en este lugar es uno de esos sugerentes viajes en el tiempo que nos regala Madrid en numerosas ocasiones.  Nada más atravesar su puerta nos encontramos uno de los elementos más llamativos de este lugar, su impresionante escalera cuya bóveda lleva la firma de Teodoro de Ardemans.

Escaler del Hospital de la VOT

 

La impresionante doble escalera del Hospital VOT

No obstante el lugar que más me cautivó de este sitio fue su patio ajardinado, en torno al cual se articulan dos galerías, con amplios ventanales y decoradas con cuadros antiguos originales. Es caminando por este lugar cuando uno es verdaderamente consciente del peso y la historia que arrastra este lugar. Paseando por aquí, nos encontramos con estancias como el archivo o su fabulosa botica, con un botamen antiguo de Limoges maravilloso.

Galerías que dan al patio central

Patio central del Hospital de la VOT

Antigua botica del Hospital de la VOT

Este Hospital de la V.O.T cuenta con un maravilloso patrimonio artístico que bien podría estar decorando las salas de alguno de los museos de Madrid. Obras de Carrelo de Mirando o por ejemplo el busto de Juan José de Austrias que nos encontramos al subir por la escalera corroboran esta afirmación.

Mención especial en este conjunto es la preciosa capilla que se encuentra anexa y que data también del siglo XVII (Se finalizó en 1699). Es todo un secreto de Madrid que hace gala de una discreción absoluta. Consta de una sola nave central y un gran retablo de estilo neoclásico, ejecutado por un discípulo de Ventura Rodríguez.

Interior de la capilla del Hospital de la VOT

Retablo de la capilla del Hospital de la VOT

Este Hospital de la V.O.T es uno de los espacios más sorprendentes de cuantos he visitado últimamente en Madrid, un lugar donde se sigue pasando consulta y con instalaciones del siglo XXI pero en un recinto de otra época. Desde aquí dar las gracias a Antonio Pérez, hermano de la V.OT. por guiarnos por este increíble lugar y por la invitación de mi amigo José Luis Rodríguez (Madrid Sorprende) para conocer este secreto de Madrid.

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