¿Os imagináis que de pronto, un día, distintas autoridades del Ayuntamiento de Madrid asaltasen las tiendas más elegantes de la ciudad, pongamos por ejemplo las de la zona de Ortega y Gasset y Serrano y destruyesen todas sus mercancías? Esto que nos puede sonar irreal sucedió, salvamos las distancias, en nuestra ciudad hace unos siglos. Viajemos al año 1621, al día en el que el lujo estuvo muy cerca de desaparecer en Madrid.

Milla de Oro, Madrid

El escenario de este secreto es la actual Calle Mayor, hoy una vía con más sentimiento turístico que comercial pero que en los orígenes de la Villa lucía una vida bien distinta. Entonces recibía diferentes nombres según sus tramos. Por ejemplo, su inicio sí que se denominaba Calle mayor pero más adelante,  estaba la Puerta de Guadalajara, desde el desaparecido acceso a la ciudad hasta la Plaza de la Villa, se denominaba Platerías y el último fragmento se llamó Almudena.

El caso es que se trataba de la arteria comercial de la Villa donde los diferentes gremios tenían sus comercios como los pañeros, manteros, sederos y los orfebres. Especialmente opulentos y lujosos eran los locales situados desde la Puerta del Sol a la Plaza de la Villa. Fueron ellos los que tuvieron que sufrir un imprevisible abordaje durante la mañana del 8 de octubre de 1621. Aquel mismo día, pero apenas unas horas antes y sin margen de reacción, se publicó una ley que perseguía los lujos en el vestir, buscando así que el pueblo no realizase gastos más allá de los puramente necesarios.

Una vez publicada la pragmática se pasó a la acción. Una tropa de alguaciles acompañada y liderada por un alcalde de la Casa y Corte procedieron a ir requisando todos los artículos y prendas que no consideraban oportunas. Durante su “redada” confiscaron adornos de plata y oro, encajes, abanicos realizados con materias valiosas, cuellos de valonas adornados con plata, telas exóticas. Una dura requisa que se produjo ante el dolor y lamento de los comerciantes de la zona que, esa misma tarde, vieron como todas sus mercancías eran quemadas en la misma Calle Mayor ante la sorpresa del pueblo.

Como os decía al inicio del post ¿Os imagináis que en la actualidad vaciasen las tiendas más lujosas y exclusivas de Madrid y quemasen en la misma calle bolsos, prendas y complementos valorados cada uno en miles de euros? En fin, parece que el pasado de esta ciudad nunca dejará de sorprendernos….

Madrid

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