El 4 de octubre de 1967 en la Calle Almagro de Madrid se produjo un enorme socavón Ando leyendo estos días un genial libro de la Editorial Temporae titulado ‘Chamberí y sus barrios’ en el que se cuenta buena parte del trasfondo histórico que guarda esta zona de Madrid acompañado de geniales fotografías. En él se cuenta un hecho que desconocía y que hoy quiero compartir con vosotros. Un secreto impactante y espectacular acontecido hace algo más de 45 años.

Hoy en día pasear por la Calle Almagro es disfrutar de una arquitectura sin igual, palacetes y casas de sutil belleza, un glamuroso desfile inmobiliario que la hacen una de las calles más atractivas y elegantes de Madrid. Pero esta maravillosa vía acaparó numerosas portadas y miradas por un hecho bien distinto.

Un 5 de octubre de 1967 la tierra se desquebrajó bajo el asfalto produciendo un brutal socavón de 1.500 metros cuadrados al inicio de la calle, en el tramo que va desde Alonso Martínez hasta Fernando el Santo. La carretera se retorció como si fuese arcilla en manos de un gigante invisible. Una enorme trampa que engulló a 12 coches y a una chica que, milagrosamente, resultó ilesa.

De aquel aterrador susto ya sólo quedan las impactantes fotografías del momento que nos invitan a pensar como se tuvieron que sentir aquellos que vieron como la tierra temblaba y se abría a sus pies. La instantánea parece sacada de una superproducción de Hollywood pero no tiene efectos especiales ni Photoshop y sí un acento mucho más castizo y gato, concretamente de Chamberí.

Os adjunto el video del NO-DO en el que se habló de esta noticia: VIDEO

 

Chamberí, Madrid

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5 comentarios

  1. José Estremera Fernández el

    Puedo confirmar la exactitud del relato porque lo presencié. Yo viajaba en la primera fila del piso superior de un autobús de la línea 7, aproximadamente a la altura del cruce de Almagro con Zurbarán y con dirección a Alonso Martínez. De pronto, los techos de los coches fueron desapareciendo entre una densa nube de polvo y un enorme estruendo. Horas después las noticias de la radio no podían ser más tranquilizadoras. Contrariamente a lo previsible, solamente resultó herida, por fortuna sin gravedad, una chica que estaba sentada en uno de los bancos públicos. Lo que pudo haber sido un trágico recuerdo ha quedado en mi memoria como algo curioso que contar.

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