Aunque a pie de calle no se perciba, y en el día a día, cuando haces vida de barrio, cada cuál se construye su micro cosmos. Basta subir a cualquiera de los miradores de Madrid para asimilar su verdadero tamaño. Un monstruo que no se detiene en su crecimiento y que, por momentos, se rebela y muestra ingobernable.

Por momentos pienso lo complicado que tiene que ser administrar y tratar de poner orden en una realidad así, formada por más de tres millones de persona. En nuestros días, Madrid se divide en 21 distritos que, a su vez, se componen de otros tantos barrios, superando la cifra total el centenar. Sólo fraccionando este coloso de abajo a arriba se le puede tomar el pulso a la capital de España. Pero, ¿Cómo se administró la ciudad siglos atrás?

Al principio todo fue sencillo pero todo estalló cuando Felipe II instala la Corte de España de forma definitiva en Madrid en el año 1561 la vida en la tranquila villa se desmelena. La población en pocos años se triplica y es entonces cuando hay que poner cartas en el asunto. De este modo, tal y como relata la escritora y experta en temas madrileños Isabel Gea Ortigas, la primera división civil fue proyectada por Pedro Tamayo en el año 1590. En aquel momento, la ciudad se dividió en seis cuarteles, distribuidos radialmente partiendo en de la Plaza Mayor, la cual se consideraba entonces el epicentro de la vida social de Madrid. Pero el crecimiento, fue imparable y en 1770 se tuvo que hacer una nueva reestructuración: Ocho cuarteles y cada uno contaba ya con ocho barrios, parar un total de 64. Ahí ya la ciudad se iba pareciendo cada vez más a la actual, un Madrid que se va renovando constantemente. Un gran puzzle que empezó teniendo únicamente seis piezas, ¿Cuántas tendrá en unas décadas?

Madrid medieval

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