Hoy me gustaría hablaros de la que muchos han definido como “la casa maldita de Madrid” aunque lamentablemente este duro calificativo se podría aplicar a toda la vía entera. Lo cierto es que la biografía de la Calle de Antonio Grilo, perpendicular a la Calle San Bernardo, se puede trazar a base de sus recaídas constantes en las crónicas más negras y en las páginas de sucesos Lamentables episodios que giran en torno a uno de los crímenes más sanguinarios de cuantos contemplaros los ojos de Madrid.

Admito que pocas veces andando por Madrid he percibido una sensación tan inquietante como cuando la primera vez que atravesé esta calle. Oscura y astrosa el día que la conocí no sabía su identidad pero no me inspiraba ningún tipo de confianza. Antes de despedirme de ella, quise saber su nombre y alcé la mirada buscando una placa que me rescatase de la ignorancia. Cuando leí “Calle de Antonio Grilo” no daba crédito. La vía más infausta de Madrid, sobre la que tanto había leído, me acababa de recibir como sólo ella sabe.

Repito, aquella fue mi percepción, unas sensaciones que se produjeron incluso sin saber dónde me encontraba realmente ¿Casualidad? No lo creo. Pienso que es obvio que los sucesos truculentos allí vividos han dejado un enorme poso de energías negativas que todavía se sienten. Un aire de desasosiego que se percibe, especialmente, en el número 3, donde se han producido hasta nueve muertes. Os presento a la “Casa Maldita de Madrid”.

Portal 3 de la Calle Antonio Grilo

El primero de los crímenes tuvo lugar en noviembre de 1945 cuando apareció asesinado en su domicilio un camisero llamado Felipe de la Braña, de 48 años. Su cuerpo, con la cabeza ensangrentada, fue encontrado varios días después de morir y cuando se descubrió se observó que en una de las manos todavía sujetaba un mechón de pelo del supuesto homicida. Una señal del forcejeo previo que le llevó a la muerte. Según las investigaciones todo se debió a que fue víctima de un robo y en la refriega resultó golpeado con una porra o martillo que terminó con su vida.

Esto sucedía en el piso principal mientras que en la primera planta, casi 20 años más tarde, en 1964, una madre soltera optó por estrangular a su recién nacido para así ocultar que había quedado embarazada. Una vez cometida la tropelía Pilar Martín, que así se llamaba, envolvió el cuerpo inerte del bebé en una toalla y lo introdujo en el cajón de una cómoda, como si nada hubiese sucedió. El caso salió a la luz cuando la propia hermana de Pilar encontró el cadáver del neonato a los pocos días.

Pero sin duda, para revivir el momento más atroz de todos, viajamos a primera hora del 1 de mayo de 1962. Cuando Madrid todavía se andaba desperezando, en el piso 3º D nada hacía presagiar la despiadada acción que un padre de familiar iba a llevar a cabo contra todos los miembros de su clan. En total 6 asesinatos y un suicidio que conmocionaron a la sociedad de todo el país.

Crimen Antonio Grilo, Madrid

Un martillo, un cuchillo y una pistola. Estas fueron las armas con las que José María Ruiz, sastre de 44 años, sesgó la vida de su mujer y sus cinco hijos. Aparentemente un tipo normal que, enajenado, cometió una masacre en el interior de su propia vivienda. Su primera medida fue enviar a su empleada doméstica a la farmacia. Una vez logró que se ausentase del hogar, pudo ejecutar su sanguinario plan. Uno a uno fue degollando a varios de sus vástagos que todavía dormían. Sólo la mayor, de 14 años, se despertó y al ver horrorizada lo que estaba sucediendo trató de ponerse a salvo en el baño. Tampoco logró su objetivo puesto que fue encontrada con un disparo en la garganta. Por su parte, a su esposa le había reservado previamente una monstruosa muerte a martillazos.

Casa Antonio Grilo

Lo más esperpéntico de todo fue que, durante este episodio, José María se iba asomando al balcón manchado de sangre y exhibiendo los cuerpos sin vida y mutilados de su familia mientras exclamaba: “Los he matado a todos”. La gente formaba grupos a pie de calle mientras observaba la escena dantesca. Cuando llegó la policía el asesino exigió la llegada de un cura carmelita con el que estuvo hablando de balcón a balcón para que le diese la extremaunción antes de suicidarse. Tras un breve diálogo el padre de familia volvió a entrar al domicilio y es cuando se escuchó un último ruido, un certero disparo. En apenas unas horas su locura se había llevado por delante a  7 vidas.

Nunca quedó claro el motivo que originó esta masacre aunque algunas voces apuntan que el padre estaba agobiado por unas obras de una finca que la familia se estaba construyendo en un terreno de Villalba. Sin duda un horripilante final para una familia que, el día antes, había disfrutado de una amena jornada de cine. Lo peor de todo es que aquí no termina el listado de tristes sucesos en esta calle: suicidios, violentos ajustes de cuentas, atropellos, navajazo e incluso un degollamiento a pie de calle ocurrido en 1915. ¿Todavía no os queda claro por qué estamos en la calle más trágica de todo Madrid?

Por cierto, esta capítulo es una de las paradas que aparecen en el itinerario ‘Los Misterios de la Villa’ que encontrarás en mi libro ‘Paseos Secretos de Madrid‘.

Paseos Secretos de Madrid

Fotos de la entrada de Madridiario y Abc.

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3 comentarios

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  3. Estuve allí para ver si había algún tipo de geopatía que provocara tales hechos y no sentí nada. Sería interesante investigar.

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